Si eres nueva en esto del yoga, tranquila, se que puede parecer algo confuso al principio. Mis primeras clases las pasaba todo el tiempo mirando a todos los demás, intentando descifrar qué demonios estábamos haciendo.

Aunque existen más de 300 posturas (asanas), al principio lo mejor es centrarte en unas pocas para ir acostumbrando tu cuerpo al yoga y empezar a sentirte cómoda con tu práctica.

Aquí te recomiendo 8 posturas de yoga que son ideales para empezar tu práctica.

Nota: Escucha siempre a tu cuerpo. No tienes por qué hacer las posturas exactamente cómo aparecen aquí. Modifícalas cada vez que lo necesites.

1/2. Vaca y gato (Bitilasana/Marjariasana)

Estas dos posturas siempre van juntas. Es el movimiento de la una a la otra lo que te hace sentir tan bien después.

La postura del gato flexiona la espalda mientras que la de la vaca la extiende.

Paso a paso:

Modificación:

Estas posturas también las puedes hacer sentada si tienes problemas de rodillas.

Las puedes hacer sentada en el suelo con las piernas cruzadas o sentada en una silla (yo a menudo hago estas posturas mientras trabajo, para contrarrestar todas las horas de ordenador).

3. Postura del niño (Balasana)

Date un respiro. La postura del niño es un asana que puedes usar entre postura y postura para descansar.

Paso a paso:

Modificación:

Si estás incómoda, separa las rodillas pero mantén los pies juntos. Así tendrás más espacio para el pecho.

Otra opción es colocar una manta doblada entre los pies y el trasero para aliviar tensión en las caderas.

4. Postura del discípulo (Chelasana)

Una mezcla entre la postura del niño y el perro bocabajo, este asana te ayudará a estirar la columna y calmar la mente.

Paso a paso:

Modificación:

Puedes colocar una manta sobre la frente para mayor comodidad.

Si quieres mantener la postura más tiempo, puedes colocar una manta enrollada o un cojín entre los muslos y los gemelos.

5. Perro bocabajo (Adho mukha svanasana)

Cuando empecé a practicar yoga recuerdo que esta postura no me era del todo fácil. Mientras el resto de compañeros parecían disfrutar de un respiro en ella, para mis débiles hombros y mis cortos isquiotibiales era todo un esfuerzo.

Sin embargo, os puedo asegurar que, con práctica, empiezas a sentir los beneficios y el perro bocabajo se convertirá en uno de los asanas imprescindibles en tu práctica.

Ayuda a abrir y fortalecer los hombros, estira los gemelos y los isquiotibiales y fortalece las piernas.

Paso a paso:

Modificación:

Si notas mucha presión en los hombros, puedes usar un bloque de yoga para ayudarte.

Colócalos a la altura que te sea más cómoda. Coloca una mano en cada bloque y levanta las caderas para colocarte en el perro bocabajo siguiendo los pasos de antes.

6. Postura de la liberación (Pavana muktasana)

Esta postura de yoga es adecuada para todos, desde principiantes hasta los practicantes avanzados.

La postura masajea suavemente los órganos abdominales, liberando la tensión en la zona del vientre y la parte baja de la espalda. Su nombre viene de tres palabras sánscritas:

“Pavana”: que significa “aire” o “viento”
“Mukta”: que significa “libertad” o “liberación”
“Asana”: que significa “postura”

Así que es ideal para esos días en los que te sientes hinchada 😉

Paso a paso:

Modificación:

Puede que te resulte difícil sujetar ambas manos alrededor de las piernas si tienes una barriga o un pecho grande. Si este es tu caso, prueba a abrir ligeramente las rodillas de forma que queden encogidas a los lados del cuerpo, hacia la axila. También puedes usar una una correa de yoga alrededor de la rodilla en lugar de sujetarla con ambas manos.
Si tienes poca movilidad en las caderas, prueba a doblar la rodilla de una sola pierna y coloca la otra pierna extendida en el suelo. Luego cambia de pierna.

7. Torsión lateral (Jathara parivartanasana)

Las posturas de torsión son ideales para ayudar con la digestión y reducir el dolor de espalda. La torsión lateral es un asana muy sencillo para ayudarte a ir acostumbrándote a las torsiones. Además, es restaurativo, por lo que puedes hacerla en cualquier momento del día, aunque estés cansada.

Paso a paso:

Modificación:

Si tienes las rodillas sensibles, puedes añadir una toalla doblada bajo las rodillas como apoyo.

8. Postura del cadáver (Savasana)

Savasana es el asana de la relajación, el silencio y la inmovilidad. Esta postura es ideal al final de una clase de yoga para relajar los músculos, calmar la mente y permitir que la energía fluya por todo el organismo. El objetivo: relajarte por completo.

A menudo pensamos que es la postura más sencilla de yoga, pero en realidad savasana puede ser uno de los asanas más difíciles. Cualquiera puede tumbarse en el suelo, sí, pero esta postura es un trabajo para la mente.

Paso a paso:

Modificación:

Coloca un pañuelo o funda sobre los ojos.

Cúbrete con una manta si hace frío en casa, ya que el cuerpo tiende a enfriarse conforme se relaja en esta postura.

Conclusión:

¡Ahí lo tienes!

Estas posturas son una gran manera de empezar a habituarte al yoga.

Tómate tu tiempo en cada una, intenta concentrarte en cómo se siente tu cuerpo al hacerla y modifica siempre que lo necesites.